Texto:
Laura B. de Caraza
Dentro
del mosaico infinito de la comida mexicana destaca por la diversidad de sus condimentos y
por la enorme creatividad empleada en la preparación de los platillos, la comida del
sureste mexicano, marcada por la herencia que le viene de tiempo atrás: la maya y la
española. En el caso de Quintana Roo esta herencia se ha acentuado por el surgimiento de
núcleos de población provenientes de otros lugares, así como por la influencia reciente
del corredor turístico que se extiende sobre buena parte de la costa del estado. No
obstante, las tradiciones se mantienen ahí donde el pasado encuentra el sustento de la
tradición, y así los platillos propios de la península todavía pueden disfrutarse en
muchos lugares.
Para
los quintanarroenses es familiar el sabor que le dan a la comida regional el chirmole, el
pipián, conocido como oni sikil, y el papatz tzul. Los platillos como el cocido, el
relleno blanco, el relleno negro, el chocolomo y la cochinita pibil, por referirnos sólo
a algunas riquezas, requieren de conocimiento y gran habilidad en su preparación. Entre
los antojos que con toda seguridad se pueden soborear en Quintana Roo están los panuchos,
salbutes, tamales, empanadas y garnachas, que hacen las delicias de la gente.
Por
otra parte, el crecimiento de las corrientes turísticas en los últimos años dio lugar a
una comida marcadamente cosmopolita que incorpora sobre todo los frutos del mar y ciertos
sabores con reminiscencia indígena.
A
continuación se presentan algunas recetas que pueden servir para comprender el rico
legado gastronómico de esta privilegiada región de nuestro país.
Fuente:
Tips de Aeroméxico No. 16 Quintana Roo / verano 2000
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