Entre
broma y broma, la verdad se asoma
Con
frecuencia queremos decir algo, y no nos atrevemos a expresarlo
o no sabemos cómo hacerlo, y utilizamos el humor para
manifestarlo. A través de los chistes podemos mostrar
más fácilmente lo que nos pasa, lo que no nos
gusta o lo que nos molesta.
Muchas
veces usamos bromas, burlas, sátiras, ironías
o chistes para expresar nuestros estados de la mente y del
corazón, o los empleamos para enmascarar nuestros sentimientos.
El humor nos ayuda cuando nos vemos en dificultades para expresarnos.
Por eso el dicho popular es muy cierto: entre
broma y broma, la verdad se asoma.
Es necesario el humor, el reírse y el hacer bromas.
Pero también es muy importante tener cuidado con lo
que se dice. Hay bromas, imitaciones y chistes simpáticos
que alegran la vida y nos acercan a los demás. En cambio,
hay otros con los que podemos dañar al otro, hacerle
sentir muy mal y provocar una gran pena.
Cuando hagas bromas, chistes, a otros, ponte en su lugar.
Trata de que sean siempre positivos, que ayuden al otro, no
que lo dejen en ridículo o le provoquen tristeza.
Piensa en las bromas, burlas, imitaciones, que te han hecho
y que haces:

























